Para eliminar manchas de sangre de forma efectiva sin fijar el pigmento en el tejido, aplica este protocolo de descomposición proteica:
Aclara con AGUA FRÍA inmediatamente: Coloca la mancha bajo el chorro de agua fría por el revés de la tela. Nunca uses agua caliente, ya que el calor "cocina" las proteínas de la sangre (hemoglobina) y las une permanentemente a las fibras de la sábana.
Tratamiento con Peróxido (Agua Oxigenada): Para sábanas blancas o de colores claros, vierte agua oxigenada directamente sobre la mancha. Verás una efervescencia; es el oxígeno rompiendo las moléculas orgánicas. Deja actuar por 5 minutos y aclara nuevamente con agua fría.
Pasta de Sal para tejidos delicados: Si la prenda no permite blanqueadores, mezcla agua fría con sal hasta formar una pasta. Frota suavemente la zona; la sal ayudará a deshidratar la mancha y extraer el residuo de la fibra por ósmosis.
Lavado Enzimático: Lava la sábana con un detergente que contenga enzimas (como las proteasas). Estos componentes actúan como "arquitectos moleculares" que terminan de degradar cualquier residuo de proteína restante.
