Para eliminar una mancha de café de forma inmediata y evitar que el cerco amarillento se vuelva permanente, sigue estos 4 pasos:
Absorción inmediata (No frotes): Presiona la mancha con una servilleta de papel o paño seco para retirar el exceso de líquido. Frotar solo expandirá los taninos hacia las fibras limpias.
Dilución con AGUA FRÍA: Vierte un poco de agua fría por el revés de la tela. El agua arrastrará el pigmento hacia afuera de la fibra antes de que se seque. Evita el agua caliente, ya que el calor fija los componentes orgánicos del café al tejido.
Tratamiento con solución ácida (Vinagre o Limón): Si estás en la oficina, mezcla un poco de vinagre blanco o zumo de limón con agua. El ácido rompe los taninos del café. Aplica con toques suaves y deja actuar por 2-3 minutos.
Secado por presión: Presiona de nuevo con papel absorbente limpio. Verás cómo el color se transfiere de la prenda al papel. Repite hasta que no quede rastro.
