Para eliminar una mancha de sangre fresca de forma inmediata utilizando agua oxigenada (peróxido de hidrógeno), sigue este proceso de oxidación enzimática:
Aclara con AGUA FRÍA: Coloca la mancha bajo un chorro de agua fría para retirar el exceso de glóbulos rojos. Nunca uses agua caliente, ya que el calor coagula las proteínas de la sangre y las fija permanentemente a la fibra.
Aplica el Agua Oxigenada: Vierte una pequeña cantidad de peróxido de hidrógeno directamente sobre la mancha. Notarás una efervescencia blanca; esta es la enzima catalasa de la sangre reaccionando con el oxígeno para descomponer la hemoglobina.
Tiempo de acción: Deja actuar el producto hasta que la espuma se detenga (aproximadamente 2 a 3 minutos).
Fricción suave: Frota ligeramente la zona con un paño limpio para ayudar a que el oxígeno penetre en el tejido. Verás que el color rojo desaparece casi por completo.
Aclarado final: Enjuaga nuevamente con agua fría y lava la prenda de forma habitual.
